jueves, 1 de noviembre de 2018

La sala está vacía
una copa
un maullido
mi aire y yo que soplamos fuerte,
y entonces se llena de energía,
y salimos a jugar.

¿Para que juego?
Juego para en ese juego
descubrir mis verdades
y las palabras que me guían
juego para descubrir mis mentiras
y descubrir también mis dudas
para desnudarme con muchas preguntas
destrabarme con muchas respuestas

Juego para sentar al tiempo en una silla
para luego invitarlo a bailar
y retorcerme en este ritmo
que mueve  mis emociones
y mis aprendizajes.

¿Cómo no pasar por esos caminos en los que me suelo pinchar?
¿Cómo esquivar las trampas de mi propia piel?
¿Cómo me doy la mano para seguir jugando?
Lo descubro
porque el mismo juego me hace renacer.





miércoles, 12 de septiembre de 2018

Sobreviví a las sombras
 que quisieron enredarme
en un bollito me abracé
y a todos mis miedos
 y a mi soledad
para cuidarme
 y atravesar el tunel
hasta llegar al amanecer
y que todo mejore
y que tu calor vuelva a sentirse.

 No hubo letras esa noche
 a mis manos les costó moverse
 y a mi corazón,
 sacarse al sol.

 (tampoco hay imagen, más que en mi recuerdo)

jueves, 23 de agosto de 2018

Si la calle está llorando,
yo la abrazo.
Me abrigo de sus ruidos
 y camino
tropiezo con miradas
A algunas les temo
a otras, solo las vivo.

Y cuando el aire me envuelve
con un viento frío
que comienzo a disfrutar
algo en mi se enciende,
algo como un cosquilleo
que baja por mi panza
hasta mis pies
opacando los gritos
de mi mente.

Si la calle está gritando,
yo elevo mi voz, también
de la forma que salga
con el color que surja
para pintar
aquellos cuerpos mudos.

Si la calle está vibrando
yo tiemblo con ella
y sacudo las fibras
de mi alma
bajo sus cimientos.
sintiendo su recorrido
en todo mi tejido.

Y si la calle
mansión de encuentros
está en peligro
saldremos a encender la luz
de nuestra lucha
para cuidar que no se apague.

Y que la llama
aparte de abrigarnos
nos encienda.
Que se transforme
en un fogón gigante
en el que además de mirarnos las caras
nos miremos el alma
y aparte de estar cerca

...nos encontremos.



jueves, 9 de agosto de 2018

Me explota una vena
por todo ese grito
que tanto les cuesta escuchar
por todas esas mujeres
que mueren a oscuras
y por más escondidas que estén
no hace falta luz para defenderlas.

Se me quema la sangre por mirar
como juegan y juzgan sin pisar
con los zapatos de alguien que
nunca tuvo libertad.

Me explota una vena
por sentir
que nuestras manos apretadas
encendiendo el fueguito de la esperanza
de la lucha
y de la unión
son cortadas por la voz
de una empresa
disfrazada de religión.

Me explota la bronca
de escuchar
que la vida que aún no existe
vale más
que la que está acá,
latiendo con miedo.

Me explota una vena
por esto que llaman democracia
pero hay voces
a las que les ponen parlantes
y, aunque aturdan,
valen más que otras.

Vengan a hablar de valor,
cuando sean valientes
y propongan una solución
que no incluya la muerte.
Vengan a hablar de valor
cuando se metan en las villas
a hablar de sexualidad
a alguien que está en la pubertad.

Vengan a hablar de valor
cuando se atrevan a acercarse
bien
bien
bien de cerca
a una vida
que una piba no quiso tener.

Vengan a hablar de valor
cuando se atrevan a acercarse
a la tumba
de la piba
que le salió mal.




-Está bien, está rueda ya comenzó a girar
y no hay manera de detenerla.
La calle es y será del pueblo.-

viernes, 20 de julio de 2018

Me busco

meencuentromepierdomepreguntomerespondomesientomeescuchomeconectomerespetomeriomepermitomepaseomeescribo.
    


Agarro la mochila y la equipo de decisiones,
lleno los bolsillos de preguntas y dejo bien flojito el hilo de la duda.
Pido que mi permiso me conceda llegar hasta lo mas hondo de mi,
y si aún después de hacerlo sigo respirando,
entonces me encontraré más fuerte
y más profunda.

Gracias a las hojas
a los árboles
a los troncos
que me permitieron descansar
todos mis miedos
gracias al camino
que abrió mi paciencia
que bajo la ansiedad
que me regaló las pisadas.

Gracias a las miradas de abrazos
que me rodearon
y a las sonrisas de calor
que me acobijaron.

Brindo por ese salto cada vez que digo que si
Brindo por ese paso que me lleva de viaje...

martes, 10 de julio de 2018

Ay ay ay

Atravesarme la daga
dejar que la sangre corra
como rio
y reirme
limpiarme
prender la linterna más oscura de mi
y alumbrar
todo lo que abarque
todo lo que alcance.

Hablar crudamente conmigo
ser la última sobreviviente de mi
y abrir de par en par las hojas de este diario
sobre la mesa
sobre el suelo
sobre todo lo que soy y seré.

Encontrarme con todos mis dolores
saludarlos,
amigarme.
Son mios.

¿Cuál es el gramo que hace
que algo comience a pesar?
No quiero encontrarme esperando
No quiero dejarme esperando.

Clavo la pala bien hondo,
escarbo
y saco para afuera mi tierra,
esperando que nazca algo.

En este instante
soy yo entre letras
te dejo leerme
soy desnuda
no quiero vestirme
todos los trapos ahora
me pesan.

Llueve llueve
y yo abro mis pulmones
no dibujo mas sobre palabras
solo dejo que me escriban,
pero ellas me envuelven,
se me suben por todo el cuerpo
como pequeñas hormigas
y me crean.




                       Entonces,


                                           renazco.

miércoles, 6 de junio de 2018

¿Qué es lo que estoy esperando que suceda,
para ser
todos los segundos,
esa persona que quiero ser?

¿Qué palabras estoy esperando
que lleguen a mi
si no me siento a escribirlas?

¿Qué letras pretendo que me abracen
y me curen
si no me escucho?

¿Cuántos centímetros voy a crecer por día
si no miro hacia arriba?

¿Como voy a controlar mi cuerpo
si no controlo
mis pensamientos?

¿Como voy a darme amor
en esos días que mis oídos se bloquean
con el ruido
de mis pasos corriendo
de un lado al otro
y no me permiten
escuchar lo que quiero?

...
Bueno, acá estoy
me llamé a mi misma
y respondí
algunas preguntas que tenía atravesadas
y también
algunas voces que tenía silenciadas.

Me llamé a mi misma
y mientras me llamaba
mi voz fue envolviéndose en calma.

Me llamé a mi misma
y me pedí tiempo;
para revivir
momentos que me sanaban
para reencontrar
emociones que me calmaban.

Me llamé a mi misma,
y me llamé a mi misma.
Así, con cada palabra.
...Y cuando terminé de pronunciar mi nombre
ya había creado algo nuevo
solamente escuchándome.

Me llamé a mi misma,
y me encontré
mi garganta saboreó
el trago de vino
mis piernas sintieron
el ronroneo del gato
mi corazón sintió
el corazón
plenamente vivo
de la poesía,
la fotografía en palabras
del momento que elijo guardar.