lunes, 29 de abril de 2019



Me dibujo en letras
con palabras que se embarcan
desde mis dedos;
fugandose,
sin más.

Mi imaginación
corre a pasos agigantados
porque el aroma de una biblioteca
con sus libros viejos
invadió el aire
llegando sin permiso
a mis recuerdos.

Y ellos se mecen en el tiempo
floreciendo
en la madera cálida
de una mesa enorme
en la que alguna vez
desnudamos ideas.

Me deslizo por esa vereda
y puedo sentir
el ruido
pequeño e intenso
de las fichas de ajedrez
apoyándose.
La mirada sostenida
el silencio;
la guarida.

Y con cada paso
vuelven sonidos:
el de las risas
el de la locura;
Vuelve el sabor
de todo lo que no conocía
y de lo que no comprendo
tampoco hoy.
Vuelve el paisaje
del mundo entero
invitándome.
Vuelve el frío en la piel
y el calor calándome los huesos
lo siento en verdad,
no es una metáfora:
aquel calor me mantuvo
cuerda.
(¿O fue la locura la que me salvó?)

Como si mis párpados
casi pudieran tocar aquellos libros
como si mis dedos
acariciaran sus páginas
como si un hechizo
atravesara el aire;
así es como recuerdo
o descubro
o algo en mí me grita
que estás palabras
también serán
hojas amarillas
de días añejos
y que mi búsqueda
comenzó a mirar con lupa
versos y cuentos
sin más tranquilidad
que la de recordarme.

Por eso freno mi paso,
inflo el pecho y permito
que los días se me hagan carne
que el presente me invada
con momentos
que me molesten olvidar.

Estás acá,
y te abrazo con mis palabras.
Ellas van a hacer eco
en mi propia historia,
para siempre.


viernes, 19 de abril de 2019

Cuando hago algo
que mi piel teme
no doy un paso
solamente mis pies se extienden
se transforman en raíces
y abrazan todos los límites
con los que el universo
 quiere jugar.
Cuando planto un árbol
sin pedir permiso
no estoy desafiando leyes
solo recaudo
un poco del aire
que quieren vendernos
a cambio de dejarnos respirar
y traigo al presente
algo del suelo
que deberíamos caminar.
Cuando escribo
no me estoy leyendo
solamente
todas las constelaciones se meten en mi
y me puedo guiar.
Cuando tanta distancia queda atrás
y nos miramos
no solo sabemos
que hay algo más alla
de nuestros ojos
y de nuestros pies
también sentimos
la inmensidad
del recorrido
debajo de cada latido.

No estoy enloqueciendo...
solamente
mi espiritu y mi cuerpo
se hacen el amor
en la casa de la vida
con la pasión
lloviendo a cántaros por la ventana.

Cuando juego
no estoy creandome a mí misma
solamente
estoy leyendo cada instante
lo que preciso
y lo escribo en un verso
que todas las noches
me hace despertar.

Cuando amo
no estoy queriendote,
solamente
no ves que el universo entero
se mete en vos
y puedo besarlo.

Cuando lucho
no estoy cambiando
ni revolucionando
simplemente
todas las historias y las manos
me envuelven y me encandenan
y me enjaulan y me liberan
con un canto
que me invita a luchar.
(no lo puedo evitar)

Cuando la tierra y mis manos se tocan
no estoy palpando el polvo del que venimos
están conectándose
mis dedos con las células de la vida
mis manos entienden su origen
comprenden que somos una receta
compuesta por los mismos ingredientes
y cada uno de ellos baila en mis venas
condimentándome
y festejando
como un recién llegado
a su hogar.


lunes, 8 de abril de 2019

Apaciguar todo lo que temo de mi
mecerlo con calma
con esta lapicera como cuna;
con esta hoja como puñal
y amenazar mis miedos mÁs oscuros
con la luz de la palabra
que los viste.
(¿o los disfraza?)

Entrar en el espejo
que nos une
en esta o en otra dimensión
y caminar mis pasos
y los tuyos
con respeto y con cuidado
enseñándole al tiempo
a gatear.

Romperle las pilas
a ese reloj imaginario
que nos levanta y nos duerme
nos atrapa y nos maneja
y sentir
eso que late
dentro de todos.

Hacer música con esas voces
que no me quieren dejar en paz
y crear alguna melodía
que siempre esté para consolarme.

Dejar salir mi mirada
con todo lo que llevo
y todo lo que traigo,
permitir que me cure
quien pueda hacerlo
y regalar con mi soplo
todo lo que ya entiendo.

Y si estamos en una burbuja,
disfrutarla hasta que se pinche
y llevar su magia
indestructible
indespegable
al mundo que llaman real.

Buscar a la vida en todas partes
que es ella la que me mueve
a crear.
Y tatuarme estas palabras
con la sangre de aquel tiempo
en el que mis heridas
eran rutina:
Que si pongo mis sueños en pausa
mi alma deja de respirar.

martes, 2 de abril de 2019



Que el hambre se muera de sueño
y que haya lugar pa descansar
que el descanso no implique abandono
que el abandono se pueda curar
que la cura no sea un dibujo
que un niño nos venga a pintar.

Que el día mas lindo sea el presente
que el presente ayude a seguir
que mis pasos empiecen a andar
que los sueños sean mas reales
mas reales que la realidad
que la realidad no sea tan dura
que nos ayude a crecer sin odiar
que el odio no traiga disparos
que podamos reaccionar
que no nos demos cuenta tarde
de que nuestras manos son pa crear
que la creación sea consciente
que la consciencia traiga libertad
que la libertad no nos suelte la mano
que las manos puedan enmendar
todo el daño que estamos haciendo
a esta tierra que todo nos da.

Que la vergüenza no gane la guerra
que la guerra se ahogue en el mar
que el mar no esté contaminado
que lo podamos limpiar
que los árboles sean cuidados
que no nos cuide la soledad
que la soledad no nos deje tan solos
que estar solos nos deje pensar.

Que no se apaguen las sonrisas
de esos chiquitos en Irán
que de ninguna parte del mundo
nos volvamos a olvidar
que los pobres sean ricos de tiempo
para salir a jugar
que jugar sea importante
tan importante como respirar
que respirar no nos traiga veneno
que el veneno no exista más
que lo que exista sea justicia
que la paz no sea ilegal
que no sea costumbre mentir
que las mentiras sean pa imaginar
que la imaginación se alimente con horas
y que las horas pasen con alguien más
que sea gratis el permiso a expresarnos
que expresarnos sea natural
que la naturaleza no sea 
superficial ni perseguida
ni por petroleo
ni por madera
ni comida
ni por todos esos monstruos que no piensan
sin la tierra, ¿flotarían?

Que las fechas tristes
no nos persigan como dagas clavadas
pero tampoco se esfumen
como niebla pasada.
Que si el pasado queda en el cajón,
se le sacuda el polvo cada tanto
que cada tanto tomemos un envión

pa saltar más alto.