Todavía no me fui
pero ando distraída
de mis templos,
desaparecida
de la jaula,
desarraigada
de una sola cama,
enriquecida
de pinturas
y juguetes
Que rebalsan
En mi mochila,
completamente
abrazada
de mis hojas para escribir.
Son mi sostén,
en este mar de líos,
son mis armas
para bendecir.
Todavía no me fui
pero ando
encontrando casas
en todos los abrazos
que me dan,
ando suelta,
un tanto confusa,
habitando tiempos,
con quien quiera estar.
Y tras mi paso
voy abriendo
pequeños bosques
en la ciudad.
Todavía no me fui
es que a todos
los caminos
que me quieren invitar
no les alcanza el reloj
para caminarme.
Es que si el espacio
está desbordando
de pasiones
los minutos
se hacen arena.
Todavía no me fui,
estoy aquietando
las sombras
de todas mis promesas
hasta de los pequeños
sueños que fui
incluso mis monstruos
voy a calmar con versos,
incluso mi miedo,
a lo que está por salir.
Y que me coman esas palabras,
que están en la orilla de mi boca,
que salpiquen con fuerza,
y se separen de mí.
(huyen los miedos
por la misma ventana
por la que se puede hablar)
Que se vuelvan carne mis deseos
de un mordisco
que si no me impulso
ellos me comen a mi.
Que encuentre
Antes de irme
Mi cuerpo abrazado,
Y se calmen las aguas
de lo que voy a decir
que mi tranquilidad
le de batalla a lo impuesto,
que la boleta que venga,
diga Feliz.
Todavía no me fui
Estoy puliendo mis huellas
porque si no sigo por dentro
los caminos
que me hormiguean,
las cosas que no soy,
se me vuelven fantasma,
Los temblores que fui
se me brotan de mi.
Todavía no me fui...
estoy haciendo lugar
en los espacios olvidados,
desmigajando el colchón
de los los miedos
que no se atrapan
al dormir.
Fabricando
con cada detalle
de los nidos
hogares tan fuertes
como todo mi sentir.
Crezco para adelante,
crezco para atrás,
se me anuda en el alma
el misterio
que no llega.
Se vuelven cascadas
latiendo fuerte
todo el llanto,
se vuelven instantes
salpicados
de confusión.
Y es el tiempo
el que me dará respuestas,
a su tiempo...
Y soy yo misma,
con mi ciclos,
y mi valor.

