Me explota una vena
por todo ese grito
que tanto les cuesta escuchar
por todas esas mujeres
que mueren a oscuras
y por más escondidas que estén
no hace falta luz para defenderlas.
Se me quema la sangre por mirar
como juegan y juzgan sin pisar
con los zapatos de alguien que
nunca tuvo libertad.
Me explota una vena
por sentir
que nuestras manos apretadas
encendiendo el fueguito de la esperanza
de la lucha
y de la unión
son cortadas por la voz
de una empresa
disfrazada de religión.
Me explota la bronca
de escuchar
que la vida que aún no existe
vale más
que la que está acá,
latiendo con miedo.
Me explota una vena
por esto que llaman democracia
pero hay voces
a las que les ponen parlantes
y, aunque aturdan,
valen más que otras.
Vengan a hablar de valor,
cuando sean valientes
y propongan una solución
que no incluya la muerte.
Vengan a hablar de valor
cuando se metan en las villas
a hablar de sexualidad
a alguien que está en la pubertad.
Vengan a hablar de valor
cuando se atrevan a acercarse
bien
bien
bien de cerca
a una vida
que una piba no quiso tener.
Vengan a hablar de valor
cuando se atrevan a acercarse
a la tumba
de la piba
que le salió mal.
-Está bien, está rueda ya comenzó a girar
y no hay manera de detenerla.
La calle es y será del pueblo.-
No hay comentarios.:
Publicar un comentario