martes, 2 de abril de 2019



Que el hambre se muera de sueño
y que haya lugar pa descansar
que el descanso no implique abandono
que el abandono se pueda curar
que la cura no sea un dibujo
que un niño nos venga a pintar.

Que el día mas lindo sea el presente
que el presente ayude a seguir
que mis pasos empiecen a andar
que los sueños sean mas reales
mas reales que la realidad
que la realidad no sea tan dura
que nos ayude a crecer sin odiar
que el odio no traiga disparos
que podamos reaccionar
que no nos demos cuenta tarde
de que nuestras manos son pa crear
que la creación sea consciente
que la consciencia traiga libertad
que la libertad no nos suelte la mano
que las manos puedan enmendar
todo el daño que estamos haciendo
a esta tierra que todo nos da.

Que la vergüenza no gane la guerra
que la guerra se ahogue en el mar
que el mar no esté contaminado
que lo podamos limpiar
que los árboles sean cuidados
que no nos cuide la soledad
que la soledad no nos deje tan solos
que estar solos nos deje pensar.

Que no se apaguen las sonrisas
de esos chiquitos en Irán
que de ninguna parte del mundo
nos volvamos a olvidar
que los pobres sean ricos de tiempo
para salir a jugar
que jugar sea importante
tan importante como respirar
que respirar no nos traiga veneno
que el veneno no exista más
que lo que exista sea justicia
que la paz no sea ilegal
que no sea costumbre mentir
que las mentiras sean pa imaginar
que la imaginación se alimente con horas
y que las horas pasen con alguien más
que sea gratis el permiso a expresarnos
que expresarnos sea natural
que la naturaleza no sea 
superficial ni perseguida
ni por petroleo
ni por madera
ni comida
ni por todos esos monstruos que no piensan
sin la tierra, ¿flotarían?

Que las fechas tristes
no nos persigan como dagas clavadas
pero tampoco se esfumen
como niebla pasada.
Que si el pasado queda en el cajón,
se le sacuda el polvo cada tanto
que cada tanto tomemos un envión

pa saltar más alto.


domingo, 24 de marzo de 2019

Aceptar
todo lo que no hubiese hecho
pero hice.
Confiar
en que la mayoría esconde
la vergüenza de equivocarse
o de creer
que existen errores.
Y perdonarme, pronto
antes de comenzar a empaparme
con mi propia tormenta.

Darme permiso
de equivocarme
para aprender lo que quiero
y lo que no
solo por sentir
lo que me es propio y lo que no.

Sentirme hija
sentirme madre
de esta tierra que me presta
la fuerza de la cascada
para poder seguir de pie.

Sentirme hija
sentirme parte
de esta tierra que me trae
sabiduría en su silencio
y  me enseña a escuchar.

Sentirme hija
sentirme unida
a esta tierra de la que brota
humildemente
tanta inmensidad.

Sentirme hija
sentirme bruja
de la magia y de la calma
de la llama y del agua
del encuentro y la hermandad.

Sentirme hija
sentirme huella
de esta tierra fuerte y frágil...
como todo lo que nace
desde mi interior.
...Y protegernos;
acariciar las rocas
cuando me dejan avanzar.
Y agradecerles
cuando no me dejan caer.
Y crecer con ellas
en cada paso que puedo escalar,

...Y estar atenta
a la forma de mi huella
Y no olvidar
que soy polvo
también
y viajar
el camino que pisamos
y abrazar mis pies,
y abrazar mis manos.



viernes, 25 de enero de 2019

¡Guau!
Que tenebroso que se escucha este silencio cuando apago todas las voces a mi alrededor.
Escucho e intento encontrarme,
y en ese viaje se escapan las partes que tanto quiero volver a ver.
Salen a flote, lo sé.

Esquivando a mis demonios
es que puedo escucharlo a él
lo escucho vibrar cuando late debajo
lo escucho reír cuando me hace cosquillas
lo escucho golpear mi puerta
y querer pasar
lo escucho a entregarme al momento
lo escucho sin juzgar lo que escucho
lo escucho para soltarme
de una vez

El grito sacude mis miedos
la furia se muere de risa
las ollas de la comida
que nunca olvidé.

Conozco ya mis palabras
y algunos de mis impulsos
por eso puedo habitarme
enfrentando rincones oscuros,
por eso puedo elegirme
entre todos mis delirios
y (tal vez)
hasta pueda ordenarme
y perdonar lo imperfecto
porque así como aman y amo
puedo amarme también.


Cerrando los ojos buscando
aquello que viene de lejos
...de pronto siento dentro
un meteorito explotando
en el centro de mi pecho
Para estar acá

Estalló transformándose
en  todas esas voces
que volvieron
y son
ni mas ni menos
que las mismísimas palabras
con las que escribo este instante.

jueves, 1 de noviembre de 2018

La sala está vacía
una copa
un maullido
mi aire y yo que soplamos fuerte,
y entonces se llena de energía,
y salimos a jugar.

¿Para que juego?
Juego para en ese juego
descubrir mis verdades
y las palabras que me guían
juego para descubrir mis mentiras
y descubrir también mis dudas
para desnudarme con muchas preguntas
destrabarme con muchas respuestas

Juego para sentar al tiempo en una silla
para luego invitarlo a bailar
y retorcerme en este ritmo
que mueve  mis emociones
y mis aprendizajes.

¿Cómo no pasar por esos caminos en los que me suelo pinchar?
¿Cómo esquivar las trampas de mi propia piel?
¿Cómo me doy la mano para seguir jugando?
Lo descubro
porque el mismo juego me hace renacer.





miércoles, 12 de septiembre de 2018

Sobreviví a las sombras
 que quisieron enredarme
en un bollito me abracé
y a todos mis miedos
 y a mi soledad
para cuidarme
 y atravesar el tunel
hasta llegar al amanecer
y que todo mejore
y que tu calor vuelva a sentirse.

 No hubo letras esa noche
 a mis manos les costó moverse
 y a mi corazón,
 sacarse al sol.

 (tampoco hay imagen, más que en mi recuerdo)

jueves, 23 de agosto de 2018

Si la calle está llorando,
yo la abrazo.
Me abrigo de sus ruidos
 y camino
tropiezo con miradas
A algunas les temo
a otras, solo las vivo.

Y cuando el aire me envuelve
con un viento frío
que comienzo a disfrutar
algo en mi se enciende,
algo como un cosquilleo
que baja por mi panza
hasta mis pies
opacando los gritos
de mi mente.

Si la calle está gritando,
yo elevo mi voz, también
de la forma que salga
con el color que surja
para pintar
aquellos cuerpos mudos.

Si la calle está vibrando
yo tiemblo con ella
y sacudo las fibras
de mi alma
bajo sus cimientos.
sintiendo su recorrido
en todo mi tejido.

Y si la calle
mansión de encuentros
está en peligro
saldremos a encender la luz
de nuestra lucha
para cuidar que no se apague.

Y que la llama
aparte de abrigarnos
nos encienda.
Que se transforme
en un fogón gigante
en el que además de mirarnos las caras
nos miremos el alma
y aparte de estar cerca

...nos encontremos.



jueves, 9 de agosto de 2018

Me explota una vena
por todo ese grito
que tanto les cuesta escuchar
por todas esas mujeres
que mueren a oscuras
y por más escondidas que estén
no hace falta luz para defenderlas.

Se me quema la sangre por mirar
como juegan y juzgan sin pisar
con los zapatos de alguien que
nunca tuvo libertad.

Me explota una vena
por sentir
que nuestras manos apretadas
encendiendo el fueguito de la esperanza
de la lucha
y de la unión
son cortadas por la voz
de una empresa
disfrazada de religión.

Me explota la bronca
de escuchar
que la vida que aún no existe
vale más
que la que está acá,
latiendo con miedo.

Me explota una vena
por esto que llaman democracia
pero hay voces
a las que les ponen parlantes
y, aunque aturdan,
valen más que otras.

Vengan a hablar de valor,
cuando sean valientes
y propongan una solución
que no incluya la muerte.
Vengan a hablar de valor
cuando se metan en las villas
a hablar de sexualidad
a alguien que está en la pubertad.

Vengan a hablar de valor
cuando se atrevan a acercarse
bien
bien
bien de cerca
a una vida
que una piba no quiso tener.

Vengan a hablar de valor
cuando se atrevan a acercarse
a la tumba
de la piba
que le salió mal.




-Está bien, está rueda ya comenzó a girar
y no hay manera de detenerla.
La calle es y será del pueblo.-