Había pensado...
de esos sueños que son puentes
para otros sueños que son camino.
Pero luego te rocé
con mis dedos
nos dimos la mano y nos aferramos
y volví a creerme niña
y volví a creerme fuerte
y volví a sentirla magia que hay del otro lado del miedo.
Y desde arriba
se deslizó por toda mi piel
la certeza de todo lo que me enseñaste
como que treparte
me mostró que hay otros caminos
por descubrir.
Habia creído que tal vez no eras para mi.
que toda una vida es necesaria
para enredarme en tus cuerdas
sin temor a caer
o que estar enamorada de tu vuelo
me restaría pasos en el suelo
o que la vida es muy larga
y muy corta
para creer solo en vos.
Tal vez sea cierto,
tan cierto como que sos una más
de las locuras que me componen
y por locuras como vos
es que me gusta arder
con ramas de pasiones.
¡Incendiarme!
y que el fuego sea grande;
de todas maneras la vida es muy larga
y muy corta
para prender una única llama.
Por eso había venido a despedirme
pero mis manos y mis brazos
agradecidos
de volver a mecerse en el aire
me mostraron que recuerdan;
que los hilos del viento
que las sogas del circo
que la mochila del momento
que la aventura de la libertad
que la puerta la pregunta,
de si es posible...
son saberes profundos,
como la herida que me hubiera quemado
si me hubiese despedido para siempre de vos.
Es que no,no puedo despedirme
de aquellas cuerdas que me mantienen cuerda.
Por eso nos encontraremos
voy a volver en otro lugar
con miedos resueltos
valentías a estrenar,
con otros climas
y nuevos maestros
tal vez incluso
con sueños nuevos.
Porque vos... y yo
somos un puente
hacia alguna parte
que no tiene ubicación en ningún mapa
pero mientras te atravieso
...se siente como hogar.

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